La oración no puede cambiar la naturaleza, pero puede cambiar nuestros corazones

| Father Charles Lachowitzer | February 18, 2016

La palabra “cuaresma” significa primavera. Para todos aquellos que han estado orando para que llegue la primavera, ¡nuestras oraciones han sido escuchadas! Excepto que esta no es exactamente la primavera que queríamos. La tierra sigue congelada y cubierta de nieve. No hay hojas en los árboles, ni flores, no hace calor y el viento sopla con un frio cortante.

La nieve se derretirá, el pasto crecerá, los árboles echarán hojas y las flores florecerán, independientemente de nuestras oraciones para que todo se apresure. Cuando me piden que ore por un día soleado para el desfile de alguien, les contesto, “Si mis oraciones tuvieran ese tipo de poder, habrían palmeras a lo largo de la avenida Summit.”

De niño, cuando nuestra clase se estaba preparando para una excursión, le preguntábamos a la  hermana Mary Timothy si podíamos orar por un día soleado. La hermana nos decía que era egoísta orar por sol cuando los agricultores estaban orando por lluvia.

Sí, algunas personas han estado orando para que llegue la primavera — y sí, todos sabemos que, como cualquier estación de la naturaleza, va a llegar cuando tenga llegar, no hay nada que podamos hacer para acelerarla o retrasarla. Los poderes de la naturaleza son indiferentes a nuestros calendarios.

Mientras tanto, la Cuaresma ya está aquí, queramos o no. Es la doble naturaleza del ser humano que somos parte de las estaciones de la naturaleza y parte de las estaciones de la fe.

No obstante, a diferencia de las estaciones de la naturaleza, las oraciones funcionan en nuestras estaciones espirituales. La oración es una parte central de la Cuaresma y de cada día del año litúrgico. Los poderes de Dios no son indiferentes a las estaciones de nuestras vidas.

La gracia de Dios nos eleva más allá de las condiciones de nuestra naturaleza física para que podamos conocer y experimentar nuestra verdadera naturaleza espiritual — la verdad de que Dios nos creó para ser. Sabemos muy bien que la gracia de Dios no reemplaza nuestra naturaleza humana. De lo contrario no envejeceríamos, ni enfermaríamos o moriríamos. Tampoco lo harían nuestros seres queridos.

Más bien, la gracia se construye en nuestra naturaleza humana. La gracia nos mueve más allá de las imperfecciones y la mortalidad del mundo natural para que podamos ver el mundo perfecto y eterno de Dios.

Recordemos que Moisés llevó al pueblo Hebreo de la esclavitud en Egipto, a través del desierto,  hacia la Tierra Prometida. Y nosotros recordamos y experimentamos en cada estación cómo nuestro Señor Jesucristo nos lleva de la esclavitud del pecado, a través del desierto del disciplinado sacrificio de sí mismo,  hacia la libertad de los cielos.

En una cultura que tan fácilmente habla del clima de afuera, ¿estamos dispuestos a hablar de nuestras estaciones espirituales interiores? ¿Estamos dispuestos a orar por un cambio en nosotros en lugar de un cambio en el clima?

Oremos para que podamos fundir la fría indiferencia hacia los que sufren en nuestro mundo. Oremos para que los vientos helados de la división puedan dar paso a una cálida brisa de reconciliación y de paz. Oremos para que podamos quitar las malas hierbas del pecado persistente y podar las ramas muertas. Oremos por el crecimiento espiritual en nuestras vidas. Oremos para que podamos florecer y dar fruto en Cristo Jesús dondequiera que hayamos sido  plantados.

Las prácticas cuaresmales de oración, ayuno y limosna, son las herramientas del Maestro Jardinero. La gracia de los sacramentos, especialmente el ir a la confesión y a la Misa, es abono para el alma.

Puede ser que nuestras oraciones no hagan ninguna diferencia en las estaciones de la naturaleza, pero en las estaciones del corazón, la oración hace toda la diferencia en el mundo.

Que nosotros podamos usar en esta temporada los dones de la gracia que Dios que nos da, para que podamos conocer de nuevo la alegría de la Pascua.

Pascua también es una estación espiritual. También significa “primavera.”

Category: Solamente Jesus

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