Jóvenes adultos: la Iglesia quiere saber de ustedes

| Bishop Andrew Cozzens | June 22, 2017

Uno de los eventos más importantes en mi vida cuando estaba a creciendo, fue el encuentro con el Papa Juan Pablo Segundo en el Día Mundial de Jóvenes en Denver. Yo ya había vivido profundamente el amor personal de Jesucristo durante mi juventud, porque lo presencié en mi familia y en las oportunidades de los retiros. Y en ese entonces ya sentía fuertemente el llamado a entrar al seminario y al sacerdocio. Pero el 4 de agosto de 1993 algo cambió en mi.

El Papa Juan Pablo II dirigió un servicio de vigilia en el parque estatal Cherry Creek y aunque yo estaba dentro de una multitud de 500,000 personas más que todo jóvenes, cuando él comenzó a hablar yo sentí que él estaba hablándome sólo a mi. Sentí profundamente que el creyó en mi, y la dicha de su evidente amor por Cristo me atrajeron. Para ser honesto sus palabras eran extremadamente un reto. El retó a los jóvenes presentes a vivir la verdad completa del Evangelio como el recordatorio de la promesa de Jesús: “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Del Evangelio según San Juan Capítulo:10 Versículo:10).

Sus palabras y su presencia tuvieron un impacto profundo en mi. Lo que cambió en mi esa noche fue que me dio inspiración para vivir por la divinidad de lo grandioso. Al irme aquella noche, no quería solo ser un buen Católico, o un sacerdote, yo quería ser un santo.

A la vez que el Papa Juan Pablo II rezaba al final de la noche, diciendo “Enseñadle a los jóvenes reunidos en Denver para que lleven tu mensaje de vida y verdad, de amor y solidaridad a los corazones de las metrópolis modernas — al centro de los problemas que afligen la familia humana a finales del siglo. Ensenadle a estos jóvenes el uso  correcto de su libertad, enseñadles que la libertad más maravillosa es el darse completamente a si mismos. Enseñadles el significado de las palabras del Evangelio: “El que ha perdido la vida por mi causa, la hallará.” (San Mateo Capítulo:10 Versículo: 39).

Por supuesto con los años aprendería que ser santo no es fácil, pero el Santo Papa Juan Pablo Segundo me enseñó la única cosa por la que vale la pena vivir.

El verano pasado tuve el privilegio de estar con los jóvenes de nuestra Arquidiócesis durante el Día Mundial de los Jóvenes en Polonia y vi que Papa Francisco puso ante ellos el reto como lo hizo conmigo el Papa Juan Pablo 33 años antes. Similarmente, el Papa Francisco les dijo que solo encontrarían la verdadera alegría si usan su libertad para hacer de si mismos ese regalo.

“Cuando optamos por lo fácil y lo conveniente, al confundir la alegría con el consumo, paramos en verdad pagando un precio alto. “Perdemos nuestra libertad” dijo él “Jesús no es el Dios de la comodidad, de la seguridad y de lo fácil.” Seguir a Cristo requiere una buena dosis de valor, estar listos para intercambiar el sofá por los zapatos tenis para caminar e ir por caminos inexplorados. Para hacer resplandecer los caminos que dan a nuevos horizontes capaces de esparcir la dicha que da el nacer en el amor de Dios que llena nuestros corazones con cada acto de misericordia.”

Y en Cracovia vi a muchos jóvenes responder al llamado del Papa Francisco a vivir por la grandiosidad de la divinidad.

Escribo esta reflexión porque el Papa Francis, ha hecho el llamado para el “Sínodo de los Jóvenes, la Fe y el Discernimiento Vocacional” para el año 2018. El Papa reconoce que los jóvenes ocupan un lugar muy especial en nuestra Iglesia y la Iglesia tiene un lugar especial en las vidas de los jóvenes. Esto es parte de lo poderoso de los Días Mundiales de los Jóvenes. Los jóvenes mantienen nuestra iglesia viva y con entusiasmo y energía, y la Iglesia le ofrece a los jóvenes una visión para vivir su vida por la verdadera divinidad.

Este mensaje del Evangelio es definitivamente contracultural en nuestra sociedad, la cual le enseña a los jóvenes que la alegría se encuentra al vivir para si mismos.  Pero esos jóvenes que tienen el encuentro con el verdadero apóstol de Jesucristo como El Santo Padre Juan Pablo II o con el Papa Francisco, encuentran la dicha que da el dedicar su vida de Jesús y su Evangelio.

Como parte de las preparaciones para el Sínodo de octubre de 2018, el Papa Francisco ha invitado a los propios jóvenes para que compartan sus pensamientos con él. ¡Él quiere saber de ustedes! A los jóvenes adultos de todo el mundo les ha pedido que respondan la encuesta oficial para Jóvenes Adultos del Sínodo, la cual fue preparada por el comité para el Sínodo en Roma. Si usted está entre los 16 y los 30 años, usted esta invitado a participar en la encuesta del Sínodo de jóvenes adultos  para llenarla a más tardar el 15 de agosto. Adicionalmente, la Arquidiócesis de Saint Paul y Minneapolis está facilitando una serie de sesiones para escuchar a los jóvenes adultos, incluyendo una el 19 de Julio a las 6:30 de la tarde en O’Gara’s Bar & Grill en Saint Paul.

A la vez que pasamos este año y el próximo preparándonos para el sínodo, oremos juntos por los jóvenes de nuestra Iglesia. La Iglesia necesita a los jóvenes y los jóvenes necesitan a la Iglesia. Juntos como lo dijo el Papa Francisco “podremos cambiar las cosas” y aun tal vez podríamos convertirnos en santos.

Conteste la encuesta ingresando al sitio de la red electrónica en: http://www.surveymonkey.com/r/YA_synod.

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Category: Solamente Jesus

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