Agradezcamos y apoyemos a aquellos que viven una vida consagrada

| December 4, 2014

NienstedtBlMe siento muy afortunado de haber estudiado con las Hermanas Dominicas de Adrián en las escuelas primaria y secundaria de mi parroquia. Aquellos fueron años muy formativos y tuve maravillosos ejemplos inspirados en la virtud que estas mujeres religiosas representaban. A menudo he notado que las hermanas me enseñaron “cómo pensar y cómo pensar con la Iglesia.” Gran parte de mi vocación como sacerdote también se debió al estímulo que las hermanas me dieron. Ellas fueron maravillosas maestras y su contribución a la Iglesia no puede ser aminorada.

Aquí en la Arquidiócesis de St. Paul y Minneapolis, más de 70 congregaciones religiosas sirven actualmente en una gran variedad de apostolados. Miles de hombres y mujeres viven sus vidas consagradas como sacerdotes, hermanos, monjas, hermanas, eremitas y vírgenes consagradas. Ellos ayudan a los pobres, a los enfermos y a los huérfanos. Ellos enseñan en nuestras escuelas primarias, secundarias, universidades y seminarios. Brindan consuelo a aquellos en los hospitales y aconsejan a aquellos que están en prisión. Trabajan para proporcionar justicia a los inmigrantes, vivienda para las personas sin hogar y la compasión y el amor de Cristo a los oprimidos. Y ellos rezan por todos nosotros. Quiero dar las gracias públicamente a los que sirven a esta Iglesia local a través de sus vidas consagradas. Nosotros, en la Arquidiócesis, tendríamos una gran pérdida sin ellos.

Para otorgar mayor atención y reconocimiento a estos hombres y mujeres religiosos, el Papa Francisco ha hecho un llamado para el Año de la Vida Consagrada, que comenzó el pasado domingo 30 de noviembre del 2014 y que finalizará el próximo 2 de febrero del año 2016. El año también marca el 50 aniversario de la Perfectae Caritatis, “Decreto Sobre la Adecuada Renovación de la Vida Religiosa.” del Concilio Vaticano II. El propósito de este año, según lo declarado por el Vaticano, es “recordar con gratitud el pasado reciente” mientras recibimos con los brazos abiertos  “el futuro con esperanza”. Los animo a leer la carta del Santo Padre inaugurando este Año de la Vida Consagrada. Nuestras oficinas Arquidiocesanas, departamentos y otros grupos estarán patrocinando eventos durante todo el año a nivel local. Por favor, consulten El Espíritu Católico y http://www.archspm.org  para obtener más información sobre las próximas oportunidades para participar en este año extraordinario.

El próximo fin de semana, nuestras parroquias estarán llevando a cabo la colecta anual para apoyar el Fondo para la Jubilación de Religiosos. Esta colecta beneficia a unas 35,000 hermanas católicas, hermanos y sacerdotes de órdenes religiosas, hombres y mujeres mayores de edad que han consagrado su vida a servir a Dios y a la Iglesia.

El Papa Francisco nos dice: “Toda persona consagrada es un regalo para el pueblo de Dios en su jornada”. Su apoyo en nuestras jornadas  a menudo requiere grandes sacrificios de su parte. La mayoría de los religiosos de edad avanzada trabajaron por salarios pequeños, dejando una brecha sustancial en los ahorros para su jubilación. Como resultado, ahora cientos de comunidades religiosas luchan para brindar atención adecuada a los miembros de edad avanzada.

El Fondo para la Jubilación de Religiosos nos ofrece una oportunidad para apoyar a los religiosos ancianos en esta fase de su propia jornada. Mientras muchos siguen alguna forma de ministerio, otros son frágiles y necesitan de asistencia. Su contribución proporciona fondos vitales para medicamentos, cuidados de enfermería, y más. También ayuda a las congregaciones religiosas a implementar estrategias de jubilación a largo plazo que garantizan, para algunos, no sólo la calidad del cuidado a los ancianos, sino el servicio continuo por otros para el Pueblo de Dios. El dinero que usted da, irá a la oficina nacional y luego será enviado a las comunidades locales que solicitan esos fondos.

Reconozco que esto no es sino una de las muchas causas dignas que necesitan su apoyo. Les pido simplemente que ustedes den lo que puedan. En acción de gracias por el servicio fiel de religiosos de edad, por favor, únase a mí para apoyar el Fondo para la Jubilación de Religiosos como una manera de alabar a Dios por los dones que nos ha dado la Iglesia a través de sus vidas consagradas.

Tal vez usted verá algunos de los que viven la vida consagrada durante la temporada de Adviento y Navidad. Me llena de esperanza que ellos lo sigan inspirando a crecer en un amor más profundo por Jesucristo. Por favor, denles las gracias por lo que hacen por esta Iglesia local, así como yo les doy las gracias por todo lo que han hecho por mí.

¡Que Dios los bendiga!

Category: Solamente Jesus

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